Grey vultures in Belgium | photo: Gunther Groenez Varias localidades belgas han recibido la visita de casi un centenar de buitres leonados procedentes del Pirineo español, según ha informado la cadena de televisión flamenca VRT en su página web.

Adjuntamos esta curiosa noticia relativa a los movimientos de buitres leonados en Belgica. Decir que las aves avistadas provienen del Pirineo Español, es cuando menos aventurado, ya que por la información que aporta la noticia las mismas no estaban marcadas. Sean de donde sean (proyecto de reintroducción del Macizo Central francés o España en donde existe una población de unas 22.500 parejas) resulta evidente que se trata de un hecho no habitual y que podría estar relacionado con el cambio de situación y oferta de recursos tróficos desde la aplicación de diferentes sistemas de recogida de animales domésticos en la Unión Europea.

EUROPA PRESS BRUSELAS

Unas 15 aves de esta especie han sido avistadas en la localidad de Knesselare, en Flandes, pero también han podido verse en otras cuatro provincias belgas. Según la cadena de televisión, la llegada de los carroñeros obedece a una nueva disposición legal que impide abandonar cadáveres de animales en el monte. En busca de comida Para Dominique Verbelen, miembro de Natuurpunt, la asociación flamenca de conservación de la naturaleza, los animales van en busca de comida. “Los buitres salvajes son saprófagos y se alimentan de carroña, pero no encontrarán cadáveres de vaca o de oveja en Bélgica”, sostiene la ecologista. Según Verbelen, el hambre es lo que les ha empujado a abandonar su hábitat natural, y recuerda que antes de que apareciera la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EBB), comunmente conocida como la enfermedad de las vacas locas los ganaderos españoles abandonaban los restos de los animales muertos en el campo para que fueran devorados por los buitres. “Nada que ver” con la normativa comunitaria Fuentes del Ejecutivo comunitario sostienen, sin embargo, que la normativa comunitaria no tiene “nada que ver” con lo que está ocurriendo con los buitres en Bélgica. Recuerdan, además, que cinco Estados miembros, entre ellos España, se benefician de una derogación de la legislación permitiéndoles arrojar cadáveres al campo para alimentar a los buitres, en determinadas condiciones y siempre y cuando no suponga un riesgo para la salud.